En las salinas

Las salinas se nutren de agua de mar que va pasando de unos estanques a otros que están interconectados. La evaporación del agua hace que la concentración de sales vaya aumentando mientras disminuye  la diversidad de especies vivas  que pueden sobrevivir en este medio tan hostil.
Cuando la concentración de sales alcanza el 15% solamente microorganismos muy adaptados a estas condiciones de salinidad, radiación solar y alta temperatura pueden vivir allí, entre ellos la bacteria Salinibacter ruber aislada por primera vez en estanques salinos de Mallorca y Alicante, en los que el agua alcanza concentraciones de sal común disuelta de hasta el 35%. 
Salinibacter ruber tiene en su citoplasma una concentración alta de potasio, de esa forma mantiene el equilibrio osmótico en un entorno con elevadas concentraciones de sodio. Para protegerse de la radiación solar sintetiza pigmentos de color rojizo que son fotoprotectores y que producen el característico color rosado del agua de las salinas.
Las fotografías están tomadas en las salinas de Torrevieja y Santa Pola, Alicante.