Lo bello y lo triste

Dos visiones.





Desgarros

Jugando -una vez más- con el objetivo macro, los colores y las texturas.






Entre castaños


Contraluces en una mañana de otoño en Fuenteheridos. Huelva.












Ruinas del mar

La erosión marina en Liencres, Cantabria.






















Palomares en Tierra de Campos


Cerca de Villarrín de Campos, Zamora.
Una tarde de lluvia y sol.












































La Gueirúa

Tras un corto paseo  desde el pueblo de Santa Marina en Asturias, y la posterior bajada desde lo alto del acantilado a la playa por una escalera, se llega a esta maravilla de la naturaleza. 

Ya sea con la marea baja o cuando sube invadiendo y ocultando las rocas que casi paralelas conducen la vista hacia el horizonte, el disfrute visual está garantizado, más aún cuando el agua dulce que desciende desde lo alto del acantilado se funde con el agua del mar tras caer en una pequeña cascada envuelta en verdes.

El regreso, con el ascenso hasta lo alto del acantilado se hace duro, y mientras subes te dices una y otra vez que esta será la última, pero pronto lo olvidas y regresas esperando las mejores luces del atardecer o la visión del agua marina invadiendo las rocas.


































En Otzarreta

Siempre he querido pasear por un hayedo entre nieblas, pero no es fácil en verano. 
Controlando luces entre hayas centenarias en Otzarreta, Euskadi.