Madre Tierra


La naturaleza continúa en su empeño de regalarnos belleza para las miradas que saben apreciarla. 
¡Gracias, generosa madre Tierra! 

En los huertos urbanos de Miraflores, Sevilla.





Monstruos en la niebla

Viejas hayas de retorcidos troncos cubiertos de musgo que simulan seres mitológicos protectores del bosque.

Momentos de niebla en el hayedo de Belaustegi, un lugar con fuertes pendientes de difícil acceso.














Agua

Después de la nevada en las cumbres, el agua desciende siguiendo su camino hacia el río. 
Naturaleza para estos días de confinamiento que ya empiezan a pesar sobre el ánimo.
En el valle del Roncal.

Añoranza

¿Qué será de esa primavera sin una mirada humana para contemplarla y vivirla?


Fotos tomadas en las proximidades de Aveiro unos días antes de la cuarentena para enfrentarnos al coronavirus.











Primavera en el sur

Ventanas a una primavera perdida.

Fotografías tomadas cerca de Almendralejo un par de semanas antes del confinamiento por el coronavirus.
















Blanco de primavera

Florecieron los almendros, una vez más anticipándose a la primavera.
Y el viento arrancó y arrastró sus pétalos como copos de nieve. 

Momentos difíciles para el planeta. 











Ophrys tenthredinifera

Ya han asomado las flores de esta orquídea silvestre en Montellano, Sevilla.
Una de las especies más bonitas que crecen en esta zona.
















Otoño en Urbasa


Aprovechemos el otoño
antes de que el invierno nos escombre
entremos a codazos en la franja del sol
y admiremos a los pájaros que emigran
ahora que calienta el corazón
aunque sea de a ratos y de a poco
pensemos y sintamos todavía
con el viejo cariño que nos queda
aprovechemos el otoño
antes de que el futuro se congele
y no haya sitio para la belleza
porque el futuro se nos vuelve escarcha

Mario Benedetti “Otoño”, Insomnio y duermevelas.
En la sierra de Urbasa, Navarra.